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Boulder, Colorado, Estados Unidos

La larga lucha de Boulder por la energía local

Motivada por el compromiso de satisfacer sus objetivos climáticos, en un primer momento la ciudad de Boulder intentó presionar a la empresa de propiedad privada (en manos de inversores) que proporcionaba el servicio público, Xcel Energy, con el fin de que adoptara una transición radical hacia una energía baja en carbono. La reticencia y la ofuscación de Xcel condujeron a la ciudad a planificar un servicio público municipal de energía, objetivo que continúa impulsando frente a retos jurídicos y a campañas de desinformación.

Boulder, Colorado, United States Boulder’s long fight for local power

Affected population 103,000 by Nick Buxton, Transnational Institute

Antecedentes

Boulder es una pequeña ciudad universitaria a los pies de las Montañas Rocosas, en el estado de Colorado, reconocida por su calidad de vida. Sin embargo, su suministro energético es uno de los que más emisiones de carbono genera en Estados Unidos; este es proporcionado Xcel Energy, una empresa que es propiedad de inversores y que depende en gran medida del carbón. Por lo tanto, a principios de la década de 2000, cuando los ciudadanos de Boulder presionaron a la ciudad para que diera prioridad al problema del cambio climático, el centro de interés no tardó en virar hacia el suministro energético de la comunidad, que compone el 53 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la ciudad (el resto de las emisiones proceden del gas natural y de carburantes para el transporte).

La ciudad ha seguido una estrategia de doble vía para cambiar su suministro de energía. Por una parte, las autoridades municipales han presionado a Xcel Energy para que modifique su combinación energética, y a hallar el modo en que la ciudad satisfaga sus objetivos climáticos en colaboración con la compañía; por otra parte, han examinado la opción de establecer un servicio público municipal de energía. Trabajar con Xcel probablemente daría lugar a un impacto climático mucho mayor (Boulder representa únicamente el 4 % de la carga energética de Xcel, por lo que dejar todo el suministro en manos de la compañía incrementaría notablemente la emisión de gases de efecto invernadero). Al mismo tiempo, la realidad de trabajar con un servicio en manos privadas cuyo objetivo principal es generar beneficio, y que de manera reiterada ha pretendido bloquear los esfuerzos de Boulder, ha conducido a los ciudadanos a considerar cada vez con mayor frecuencia la propiedad municipal como única solución.

 

Combinación de fuentes de energía de Xcel Energy en comparación con la compañía municipal propuesta

Cronograma

2010: se acerca el momento de renovar el contrato de franquicia de Boulder con Xcel Energy. Una parte de los ciudadanos persuade al Ayuntamiento de que encuentre un modo legal de retrasar la firma del contrato y estudie alternativas.

2011: los ciudadanos de Boulder votan sobre dos propuestas: la primera, permitir a la ciudad examinar la idea de una empresa pública; y la segunda, pagar por dicha empresa. Xcel Energy destina casi un millón de dólares a una campaña de oposición a dichas medidas, pero en vano.

2011: un estudio realizado por la ciudad demuestra que puede eliminar por completo su dependencia del carbón, duplicar la producción de energías renovables y reducir las emisiones a la mitad, manteniendo al mismo tiempo iguales (o mejores) costes y la misma fiabilidad que Xcel.

2011-2013: la ciudad crea grupos de trabajo de ciudadanos con el objetivo de desarrollar un plan de transición para el futuro servicio público local. La Administración de la ciudad inicia en los tribunales el proceso jurídico para establecer un servicio público de electricidad a nivel local.

Noviembre de 2013: Xcel Energy, a través de un grupo de ciudadanos (en su mayoría amañado), lanza una propuesta de voto para socavar el proceso de municipalización. Sin embargo, fue rechazada por un margen de 2 a 1, a pesar de que Xcel superó de nuevo el gasto destinado a la campaña frente al de los ciudadanos, por una diferencia de 10 a 1.

El siguiente vídeo, elaborado por los ciudadanos de Boulder, se hizo viral: fue visto por más de un millón de personas, y recaudó 200 000 dólares en donaciones, que ayudaron a descartar la propuesta de voto de Xcel.

2014: la ciudad aprueba una ordenanza por la que se crea la entidad jurídica para un servicio público que suministre la electricidad local, y presenta una petición ante el Juzgado del Distrito de Boulder para adquirir partes del sistema eléctrico, en propiedad de Xcel Energy. Xcel Energy trata de impugnar la petición en los tribunales. Aun así, se estima la petición de la ciudad, pues demuestra que la municipalización se realiza en interés público.

Julio de 2015: la ciudad solicita a la Comisión de Servicios Públicos de Colorado la aprobación de la transferencia de activos, destacando su compromiso con la fiabilidad, la rentabilidad y el mantenimiento de los objetivos climáticos de la ciudad. De nuevo, Xcel Energy intenta impugnar el proceso.

Diciembre de 2015: la Comisión falla a favor de la ciudad, siempre que pueda hallar el modo en que Xcel emplee sus propias instalaciones para proporcionar servicio a clientes de otras localidades. Esto aumenta considerablemente los costes para la ciudad, pues impedirá que se compartan ciertos activos clave (como el cableado de distribución), pero exige también que Xcel facilite respuestas a las preguntas técnicas de Boulder, que hasta la fecha no había respondido.

Septiembre de 2016: la ciudad presenta a la Comisión de Servicios Públicos un detallado plan de ingeniería para separar el sistema eléctrico, de modo que Boulder preste servicio únicamente a clientes de la ciudad y Xcel continúe dando servicio a clientes de otros municipios.

Entorno político

La mayoría de los ciudadanos de Boulder apoya el objetivo de un suministro energético más limpio, aunque inicialmente hubo inquietudes y dudas sobre la viabilidad y la idoneidad de que la ciudad gestionase una empresa pública para la electricidad local. Con el tiempo, y con una población cada vez más informada acerca de estas cuestiones, el apoyo a un servicio público municipal ha ido en aumento.

Xcel Energy ha ejercido la principal oposición al cambio de Boulder hacia la democracia energética. La compañía ha puesto en práctica activamente cualquier medio de resistencia; primero, porque se arriesga a perder los aproximadamente 20 millones de dólares en beneficios anuales que le reporta Boulder, pero sobre todo porque desea bloquear el cambio que representa esta municipalización. Xcel Energy, al igual que muchos otros servicios públicos que son propiedad de los inversores en Estados Unidos, se ve profundamente amenazada por los cambios en la economía de la energía renovable, en tecnologías de energía distribuida y en almacenamiento energético, que ponen en riesgo su monopolio.

A nivel del estado, la Comisión de Servicios Públicos de Colorado, organismo que debe aprobar todo plan municipal relativo a la energía, hasta el momento no ha bloqueado el proceso, pero sí que ha actuado de manera conservadora, levantando obstáculos que la ciudad ha tenido que superar. En parte, esto se debe a la falta de previsión para esta situación, pues no ha habido ninguna propuesta de municipalización a la escala de Boulder en los últimos 80 años, y porque su papel regulador se ha estructurado en torno a un modelo energético favorable a los monopolios privados de la energía. Los defensores de la energía local argumentan también que la Comisión, después de años de estrecho trabajo con servicios públicos de propiedad privada, ha heredado gran parte de esa cultura, de su planteamiento y sus prioridades, y ello ralentiza su adaptación a los retos que plantean el cambio climático y los variables mercados del sector energético.

Existen ya ejemplos de distintos modelos energéticos en Estados Unidos que ilustran que otros modelos de energía pueden funcionar adecuadamente. Aunque los servicios públicos en manos de inversores representan la propiedad de más del 50 % de la generación neta, de casi el 80 % de la transmisión y del 72 % de los clientes, el resto se compone de una mezcla de servicios públicos de propiedad pública y cooperativas. En Colorado, otras 29 comunidades, entre las cuales Longmont, Fort Collins y Colorado Springs, llevan décadas gestionando con éxito sistemas eléctricos municipales.

Objetivos de la campaña

La principal motivación de la ciudad para desarrollar un servicio público municipal de electricidad es alcanzar los objetivos climáticos del 100 % de energía limpia y de una reducción del 80 % en las emisiones de carbono para el año 2050. Sus propios estudios muestran que Boulder podría obtener el 58 % de energías renovables y una reducción del 54 % en las emisiones de CO2 de forma casi inmediata, manteniendo al mismo tiempo costes competitivos.

La ciudad ha declarado tres objetivos en su futuro plan energético:

  1. Una vía hacia la electricidad 100 % limpia para el año 2030

 

  • Extender la energía solar en los tejados, así como a nivel comunitario y a escala de servicio público.
  • Promover el porcentaje del suministro de energía eólica.
  • Promover el uso de almacenamiento en baterías a nivel residencial y a escala de los servicios públicos.
  • Ir eliminando el uso de combustibles fósiles empleados en la generación de electricidad.
  1. Autoridad local sobre decisiones relativas a la inversión en infraestructuras

 

  • Mejorar la seguridad, la fiabilidad y la eficiencia.
  • Integrar las nuevas tecnologías y la generación local.
  • Ampliar la oferta para el cliente.
  • Alcanzar un sistema eléctrico resiliente y prevenir posibles perturbaciones debidas al cambio climático.
  1. Inversión en infraestructuras que apoyen la innovación y favorezcan la economía local

 

  • Reinvertir los beneficios que obtiene en la actualidad Xcel Energy del sistema eléctrico, para apoyar nuevas tecnologías que mejoren la fiabilidad y la eficiencia del servicio, los costes energéticos y la oferta para el consumidor.
  • Mantener y captar inversiones de capital en la comunidad.
  • Desarrollar un mercado para productos y servicios energéticos innovadores.
  • Construir una plataforma para el desarrollo de tecnología limpia, con objeto de facilitar colaboraciones con otras iniciativas innovadoras a nivel regional y local.

El tema de la energía y el control local ha ocupado un lugar preponderante en las campañas a favor de un servicio público de suministro energético. Además, los ciudadanos han participado plenamente en la elaboración de muchos de los planes para el servicio público de energía a nivel municipal (véase más abajo), contribuyendo a promover la participación y el apoyo públicos.
En términos de justicia social, el plan de la ciudad incluye objetivos sobre justicia energética (proporcionar incentivos para que todas las poblaciones participen en programas de eficiencia y de generación distribuida de energía [1], como la instalación de parques comunitarios de energía solar), pobreza energética (proporcionar recursos adicionales a poblaciones vulnerables, si se incrementan los costes); creación de puestos de trabajo en el sector energético (promover oportunidades de trabajo a nivel local) y mayor información sobre energía (desarrollar las capacidades y la comunicación sobre eficiencia energética y otras cuestiones relativas a la energía).

Desde el punto de vista de la justicia medioambiental, también se reconoce que los esfuerzos de Boulder pueden contribuir a abordar el problema de la «exportación de la contaminación». De hecho, gran parte de la energía generada para los clientes del estado de Colorado procede de las centrales de Xcel Energy, que se alimentan de carbón y se localizan de manera desproporcionada en comunidades de bajos ingresos y con población de color; al establecer la generación de energías limpias en Boulder y en sus alrededores, la ciudad espera abordar cuestiones de justicia medioambiental, apoyar a los residentes con bajos ingresos e incrementar la resiliencia general de la comunidad.

Una iniciativa conjunta de la comunidad y la universidad, la Just Transition Collaborative (Colaboración por la Transición Justa), lanzada en 2016, está reafirmando estos esfuerzos, aspirando a «favorecer el liderazgo de grupos e individuos infrarrepresentados» en el debate sobre la energía en Boulder, y a «fomentar prácticas y políticas más equitativas para la energía, el clima y el empleo, así como realizar una investigación relevante para la comunidad». La campaña presiona para que objetivos de transición justa y criterios de medición se incluyan en el Documento de Compromiso Climático de la ciudad, que se someterá a votación en diciembre de 2016, para garantizar que los costes y los beneficios del plan sean socialmente justos.

Los activistas de la campaña señalan que, si bien las cuestiones de democratización, justicia social y participación pública han impulsado el proceso, son también principios que hay que defender constantemente para garantizar que se lleven a la práctica.

Movilización social

Sin la acción de los ciudadanos, el Ayuntamiento de Boulder jamás hubiera llegado tan lejos. Boulder se ha beneficiado ampliamente del trabajo de expertos locales en energía y clima, ya fuera en la universidad de la propia ciudad o en el cercano laboratorio nacional de energía renovable, en la localidad de Golden. Su experiencia contribuyó a que el Ayuntamiento acelerara estas cuestiones, proporcionó resultados de investigación para los diversos grupos de trabajo de la ciudad y contrarrestó la desinformación que extendió Xcel Energy.

Igualmente, la ciudad aprovechó el talento creativo de algunos activistas. Por ejemplo, un grupo activista de la ciudadanía local, New Era Colorado, elaboró un vídeo en agosto de 2013 para tratar de aumentar la concienciación y poner al corriente al público acerca de la campaña, esperando recaudar 40 000 dólares. Un mes después, había recibido 200 000 dólares con donaciones procedentes de 50 estados. El número de personas que vio el vídeo ascendió a la increíble cifra de 1,2 millones.

Los planes y la transición hacia un servicio público municipal se diseñan con la aportación de 11 grupos de trabajo compuestos por ciudadanos. Estos grupos incluyen los que examinan las tarifas, la fiabilidad y la seguridad, los servicios, las energías renovables, etcétera. Sin embargo, predominan en ellos personas con altos niveles de especialización, lo que podría limitar una participación pública más amplia.

Los planes y la transición hacia un servicio público municipal se diseñan con la aportación de 11 grupos de trabajo compuestos por ciudadanos. Estos grupos incluyen los que examinan las tarifas, la fiabilidad y la seguridad, los servicios, las energías renovables, etcétera. Sin embargo, predominan en ellos personas con altos niveles de especialización, lo que podría limitar una participación pública más amplia.

Principales agentes

  • Xcel Energy: servicio público de propiedad privada.
  • Ciudad de Boulder.
  • Empowering our Future (Empoderar Nuestro Futuro, anteriormente denominada RenewablesYES): coalición ciudadana compuesta por organizaciones, comercios e individuos de la comunidad.
  • Just Transition Collaborative (Colaboración por la Transición Justa): iniciativa universitaria-comunitaria que impulsa soluciones energéticas justas a nivel social.
  • Comisión de Servicios Públicos de Colorado: entidad jurídica, responsable de todas las decisiones en materia de energía dentro del ámbito del estado de Colorado.
  • Comisión Federal Reguladora de Energía: regula la generación de energía que traspasa los límites de los estados, pero por lo general delega en la Comisión de Servicios Públicos.

Financiación

Los estudios realizados por la ciudad acerca de un servicio público de energía sugieren que puede alcanzar sus objetivos climáticos y, al mismo tiempo, mantener o incluso reducir las tasas para sus usuarios, dados los costes descendentes de la energía renovable. Sin embargo, existen algunos costes significativos derivados del establecimiento del servicio público, de la separación de activos de Xcel y de la garantía de una transición renovable. El proyecto de presupuesto de la ciudad para el próximo año exige hasta cerca de 2,5 millones de dólares para las oficinas en Boulder de Energy Future, que actualmente gestiona la separación de Xcel Energy y la formación de un servicio público municipal para el suministro eléctrico. Del total de ese dinero, se calcula que 2,2 millones de dólares saldrán del Impuesto de Ocupación del Servicio Público, aprobado por los votantes, que estará en su tercer y último año de efectos en 2017. La cantidad restante que se propuso para Energy Future, de 300 000 dólares, saldrá del fondo general de la ciudad si el proceso de municipalización tiene lugar.

Retos

Es muy probable que Xcel continúe haciendo todo lo que esté en su mano para demorar y obstaculizar el objetivo de Boulder (como causar retrasos y presionar a la Comisión de Servicios Públicos, impulsar nuevas iniciativas de propuestas de voto para frustrar o perjudicar la transición de Boulder, u ofertar nuevas soluciones algo más ecológicas pero sin cambiar los fundamentos de provisión de su combinación energética). Xcel está tratando ya de imponer normas en la Comisión, por las que saldría beneficiada, potencialmente reduciendo los incentivos para la instalación de placas solares en los tejados y para los vehículos eléctricos. La Comisión de Servicios Públicos también ha puesto obstáculos mediante los requisitos que ha impuesto a Boulder para su plan de separación de activos.

Situación actual, próximos pasos, futuros planes

En 2016, la ciudad de Boulder mantenía su enfoque de doble vía, consistente en negociar con Xcel Energy y en iniciar el proceso de establecimiento de un servicio público para la energía del municipio. Antes de junio de 2017, debería ser obvio qué estrategia seguirá la ciudad. Si, como parece probable en la actualidad, la ciudad procede a establecer su servicio público de energía, la adquisición de activos seguramente implicará acudir a los tribunales, proceso cuya resolución podría llevar de 12 a 18 meses. La separación y el establecimiento de las instalaciones y los servicios energéticos de Boulder y la reintegración en la red probablemente requieran un plazo de otros dos o tres años. Finalmente, Boulder podría disponer de un nuevo servicio público energético para el año 2020.

Recursos

Video sobre la historia de Boulder: https://vimeo.com/184725570#video_1

http://empowerourfuture.org/

https://bouldercolorado.gov/energy-future

http://outreach.colorado.edu/programs/details/id/764

[1] La generación distribuida (GD) hace referencia a la electricidad que se produce en el punto donde se utiliza o en sus inmediaciones

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